Otra temporada peleando arriba

 

Después de la gran Liga Nacional 2002-03, manteniendo una base y con refuerzos de categoría que dan un salto de calidad en la 2003-04 las esperanzas de pelear arriba estaban más presentes que nunca.
El entrenador Enrique Tolcachier y la Comisión Directiva lograron mantener a la rendidora pareja de internos conformada por Jervaughn Scales y Stanley Easterling, como así también a los cordobeses Franco Migliori y Lucas Saúl que venían de un gran año. 
El plato fuerte de las incorporaciones estuvo en el perímetro donde se repatriaron a Gabriel Cocha y a David Scott (Se volvió a habilitar la segunda ficha extranjera), quienes llegaron en distintas circunstancias pero con el mismo desafío de mantener a Gimnasia como protagonista.  “Rechacé dos o tres ofertas que tenía dando vuelta y decidí volver. Obviamente que lo económico influyó, aunque también pesaba volver a un lugar donde uno está cómodo”, explica el comodorense que venía de un golpe muy duro tras perder la final con Boca y necesitaba un cambio de aire en su carrera.
Mientras que el tirador Made in Indiana confesó que el afecto recibido en su primer paso por Comodoro lo convenció a volver: “Cuando uno juega tantos años seguidos en un lugar se da cuenta dónde está la gente leal que te ama y que te quiere. Esto es lo que encontré en Gimnasia, a la gente le encanta mi básquet y afuera de la cancha conocí muchas personas  que fueron como mí familia”.
También se sumaba el base Pablo Albertinazzi para reemplazar a un Eloy Martín que había emigrado a Italia. Mientras que por último completaron el plantel Mauro Bulchi y el comodorense Martín Anríquez que tras una buena Liga en Andino le llegaba la oportunidad de jugar como mayor en el equipo de su ciudad. Sin embargo lamentablemente la experiencia de Anríquez no fue buena ya que en el primer partido lesionó y no pudo ver más acción en la temporada. En su lugar como reemplazo se incorporó al siempre listo Marcos Nóbile. 
Por último el juvenil Santiago Haag se ganaba un lugar definitivo en la rotación y desde su intensidad defensiva le daba una gran mano al equipo.
Pese a un arranque con dos derrotas en la ruta, el equipo correspondió muy bien al mote de candidato y con ocho victorias seguidas se metió en la pelea del podio de la Zona Sur junto a Boca. 
“Cuando se armó era un equipo modesto con buenos jugadores.  Al mes y medio de empezada la temporada volví a sentir esa motivación de ser campeones por la calidad de jugadores que había. Fue una buena temporada, aunque no pudimos ratificarlo en los playoffs”, marca Cocha.
Gimnasia terminó la Primera Fase segundo con un récord de 9-5 y 23 puntos que le permitían arrancar la segunda fase con un buen arrastre de 11,5 puntos. 
La Magia Verde ya no era el equipo sin figuras del año pasado pero igualmente mantenía esa tónica de trabajo impuesta por Tolcachier. “Con Tolca siempre fuimos un equipo que trabajamos muchísimo, por más que había más figuras se laburaba muchísimo y no nos guardábamos nada”, explica un Migliori  que creció en protagonismo ante las lesiones de Cocha y Saúl (reemplazados temporalmente por Federico Ferrini). 
Tanto Franco como sus compañeros disimularon muy bien la ausencia del capitán y Gimnasia se mantuvo en el segundo puesto afianzado en el invicto como local. “Éramos un muy buen equipo, jugábamos bien, nos entendíamos, teníamos recambio y en el Socios Fundadores nos hicimos muy fuertes”, agrega el cordobés que siempre se muestra muy agradecido al Verde por la oportunidad que le dio para luego poder dar el salto internacional a Italia.
Con el invicto de local (22 partidos de Fase Regular y dos de Copa Argentina), Gimnasia llegó a las fechas finales de la Fase Regular en el segundo puesto pero las dos derrotas finales en Capital Federal ante Obras y Boca casi lo dejan afuera de los cuatros. Si no se bajó hasta la quinta colocación es porque increíblemente en la última fecha Obras perdió como local ante el descendido Ferro por 105-100.
El cuarto puesto final de la Segunda Fase vino producto de un récord de 20-10 que le dio  61,5 puntos.
En los cuartos de final hubo que enfrentarse con un poderoso Obras (le ganó a Pico F.C en la Reclasificación por 3-1) que con figuras como Leonardo Gutiérrez, Lázaro Borrel, Eduardo Domine, Juan Manuel Locatelli y Lawrence Wallace. 
El Verde estiró su invicto a 25 juegos ganando el primer partido de la serie por 95-88 (22 tantos de Scales), sin embargo la racha se cortó dos días después cuando el Tachero golpeó en el mismísimo Socios Fundadores por 86-82 y empardó en uno la llave. “Nos pesó el invicto, tal vez haber perdido antes nos hubiera quitado esa presión extra. Yo no quería perder  pero le decía a los muchachos que nos sacáramos el invicto de la cabeza”, dice un Cocha que esa noche junto a Scott fueron los goleadores de la noche con 19 cada uno. 
El duro golpe que significó perder la localía en el momento más importante de la temporada caló hondo en un plantel que no mostró reacción anímica en Buenos Aires pese al gran apoyo de gente que recibieron. “Siempre que fui con Gimnasia a Buenos Aires hubo gente, pero lo de Obras fue increíble por la gente que había.  También fue una decepción más no poder entregarle a nivel grupal lo que esa gente esperaba”, cuenta con un acento de tristeza Gabriel y a la vez agrega que no merecían terminar de esa manera.
Otro de los que recuerda con angustia esos juegos  fue Migliori: “Esos partidos los sufrimos, tengo imágenes de impotencia y de tristeza, después de dos años uno ya se había encariñado mucho con Comodoro y Gimnasia”
Obras ganó los dos juegos (103-79 y 106-85) con absoluta autoridad y se metió en las semifinales. No sólo fue el final de otra temporada sino que marcó la salida de Gimnasia de un símbolo de su historia liguera como Easterling.

SE ESCAPÓ POR POCO
Ante las negativas de Atenas y Boca de participar, Gimnasia aceptó el desafío y representó a Argentina en el 40º Campeonato Sudamericano que se disputó en Maracaibo, Venezuela. Los de Tolcachier ganaron su grupo al vencer a San José de Paraguay (86-78 con 18 puntos de Scott), Paisas de Colombia (66-64 con 23 de Scales) y los locales Duros de Lara (85-81 con 21 de Scott), en las semis derrotaron a otro local como Tanqueros de Zulia por 96-84 y en la final se las vieron con el que era el actual bicampeón de la competición, Delfines de Miranda. 
El Verde hizo un gran trabajo de la mano de un inspirado Scott (32) pero un triple de David Díaz en el desenlace del partido le dio el triunfo a los venezolanos por 88-85 y Gimnasia se quedó en la puerta de su primer título internacional.
 

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Club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Asoc. Civil. 2017.

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