Un cierre a la altura del campeón

 

 

Para la segunda temporada en la elite del básquet nacional Gimnasia continúo su renovación del plantel del ascenso y a su costumbre de traer muy buenos extranjeros le sumó importantes fichas nacionales por las que se peleaban todos los equipos.
El primero de estos casos en llegar fue el entrerriano Sebastián Uranga que daba por terminado su exitoso ciclo en Ferro y se trasladaba al sur del país para comprobar de cerca de que se trataba el fenómeno Comodoro. 
Junto a él llegaron el pívot sustito Diego Casemayor, el base extranjero Steve Berger y un ya ídolo de la ciudad como Martín Ipucha que retornaba tras una gran temporada en Olimpo de Bahía Blanca.  “Yo nunca me quise ir de Comodoro, irme después del ascenso fue un golpe duro y cuando me reincorporaron fue una alegría inmensa”, recuerda Ipucha.
De la primera Liga continuaron James Thomas, Carlos De Battista y Gabriel Milovich. Por su parte el armador Claudio Grippo se mantuvo en el plantel pero recién comenzó a jugar en la Segunda Fase cuando la Asociación de Clubes, tras una importante presión de la Asociación de Jugadores, dispuso que vuelva la sexta ficha nacional que había sido quitada a principio de temporada para disminuir gastos.
Ya de los héroes del ascenso por decisiones tácticas no continuaron en el plantel el bahiense Alejandro Navallo y el comodorense Román Pérez.
Con este grupo de jugadores la apuesta de Daniel Allende fue por una pareja de internos nacionales (Uranga-Milovich) destinando las fichas extranjeras a los puestos perimetrales.
La Primera Fase (todos contra todos ida y vuelta) estuvo bastante por debajo de las expectativas que había y con una racha de ocho derrotas consecutivas un público mal acostumbrado a los éxitos comenzó a hacer sentir su disgusto con el equipo.  
Uno de los que más sufrió esa hostilidad temporal fue Ipucha. “En las victorias lo que hacía Martín era todo simpático pero cuando comenzamos a perder ya no lo eran y tuvo algunos problemas fuera de la cancha pero nada mayores”, cuenta Allende.  
El escolta bahiense  no muestra rencor de esos episodios aislados, lo entiende como parte del juego y hasta recuerda con humor cuando en un partido que pierden con Santa Paula de Gálvez  desde la tribuna voló una radio tonomac  y explotó en el parquet. 
También fue blanco de muchas críticas Uranga que recién llegaba y con muchos pergaminos. “Por ser la principal referencia del equipo, claramente el primer destinatario de las puteadas era yo”, rememora el entrerriano.
 
En el trascurso de la Primera Fase se incorporó Terry Coner en lugar de un Berger, de un decreciente nivel. Sin embargo los buenos números del nuevo base tampoco alcanzaron para levantar a Gimnasia que entró en la A2.
El tirador Carlos De Battista se sincera y expresa que “por ahí el equipo no daba para estar peleando tan arriba”. Sin jugar con las potencias de la Liga, el Verde comenzó a ganar con continuidad para ganar la Segunda Fase y crecer en el aspecto anímico. 
Desgastado físicamente por tener que jugar frecuentemente en el puesto de 4, James Thomas se aleja del equipo y en su lugar llega el rendidor Lee Campbell. Pese al cariño que se había ganado Thomas (Nosotros también) sin lugar a dudas que este cambio potenció al Gimnasia de cara a los playoffs.
En la Reclasificación el rival fue el duro Peñarol de Miguel Cortijo, Sergio Aispurúa y Chuzo González entre otros. De la mano de Campbell (34 puntos) Gimnasia se queda con el primero en el Socios por un cómodo 104-89, aunque dos días después el Milrayitas se robó uno de Comodoro ganando en un ajustado 98-96.
En Mar del Plata estaba muy brava para dar vuelta la serie no obstante el equipo mostró mucho temperamento y pudo volverse con todo. Ganó el tercero bien por 99-91 con 23 tantos de Ipucha y estuvo muy cerca de llevarse el cuarto también pero los locales se impusieron en el suplementario por 89-83.
En el quinto el Socios Fundadores vibraba y tras 40 minutos durísimos Gimnasia pudo festejar por 80-78 en lo que marcaría la primera serie de playoffs de Liga Nacional ganada por la institución. 
En cuartos el rival fue GEPU, un viejo conocido del ascenso que traías buenos recuerdos pero que a partir de ahí se transformaría en un verdugo. Los de San Luis ganaron la Fase Regular y con Héctor Campana  y Carl Amos como principales figuras eran el gran candidato a desterrar la dinastía Atenas y Ferro que hasta ahí se repartían todos los campeonatos.
Sin embargo el camino al título no fue sencillo para los puntanos ya que en cuartos tuvieron que batallar ante este duro Gimnasia de Comodoro.  “Nos encontramos con un GEPU que era indetenible. Con muchas limitaciones físicas, dimos batalla y perdimos ante el campeón dejando todo”, cuenta Ipucha. 
La serie llegó a un quinto juego y éste recién se definió en los segundos finales con un doble de Alejandro Gallardo para que GEPU liquide la victoria por 82-79 y selle el pase a las semifinales. Antes, durante el segundo tiempo, Daniel Allende se fue expulsado por discutir los muy polémicos fallos localistas de los árbitros.
Dejando atrás la bronca por lo cerca que se estuvo de las semis en ese quinto juego, Gimnasia cerró su segunda temporada en la Liga Nacional con un balance positivo y la tranquilidad de haber estado a la altura del mejor de la temporada. 
 

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Club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Asoc. Civil. 2017.

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